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Documentación en España

Homologar el título italiano en España: cuándo hace falta y cuándo no

Un médico o un arquitecto con título italiano no homologa en España: pide el reconocimiento europeo de su cualificación, que se resuelve en tres meses.

8 de septiembre de 2026 · Riondato & Partners

Homologar el título italiano en España: cuándo hace falta y cuándo no

Un médico italiano que quiere ejercer en Madrid no tiene que homologar su título. Tampoco un arquitecto, ni un enfermero, ni un veterinario. Lo dice el propio Real Decreto 889/2022, la norma que regula la homologación: su artículo 3.4 aparta del procedimiento los reconocimientos que se rigen por la normativa europea y los remite al Real Decreto 581/2017.

Equivocarse de puerta cuesta meses. El expediente de homologación tiene un plazo legal de seis meses. El reconocimiento europeo de una cualificación profesional se resuelve en tres.

Tres trámites distintos con nombres parecidos

Casi todo el ruido viene de mezclar tres cosas que responden a preguntas diferentes.

Reconocimiento de cualificaciones profesionales. Es la vía europea. Sirve para ejercer en España una profesión regulada con un título obtenido en otro Estado miembro. La base es la Directiva 2005/36/CE, modificada por la Directiva 2013/55/UE e incorporada al derecho español por el Real Decreto 581/2017.

Homologación. El artículo 2.b) del Real Decreto 889/2022 la define como el reconocimiento oficial de la formación superada para obtener un título extranjero equiparable a la que exige un título español que da acceso a una profesión regulada. Es la puerta de los títulos que quedan fuera del sistema europeo.

Declaración de equivalencia. El artículo 2.c) la reserva al nivel académico de Grado, Máster o Doctorado, y añade una frase que decide muchos casos: con exclusión de los efectos profesionales.

Profesión regulada y título italiano: reconocimiento

Siete profesiones tienen reconocimiento automático en toda la Unión porque su formación mínima está armonizada: médico, enfermero responsable de cuidados generales, matrona, odontólogo, farmacéutico, arquitecto y veterinario. Un laureato in medicina italiano presenta sus certificados y espera la autorización, sin que nadie vuelva a examinar el plan de estudios.

Los plazos los fija el artículo 51 de la Directiva. La autoridad acusa recibo de la solicitud en un mes y resuelve en tres. Para las profesiones que van por el régimen general, es decir, las que no están en la lista armonizada, ese plazo se amplía en un mes más. En el régimen general la administración sí puede comparar formaciones y, si detecta diferencias sustanciales, imponer una medida compensatoria: una prueba de aptitud o un periodo de prácticas.

La autoridad competente cambia según la profesión. Las sanitarias las tramita el Ministerio de Sanidad, que tiene un sistema propio de solicitud, RETUEX, y un correo específico para estos expedientes. Para el resto responde el ministerio del ramo, con la Secretaría General de Universidades del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades como coordinador nacional.

Existe además la Tarjeta Profesional Europea, un procedimiento electrónico que hoy cubre cinco profesiones: enfermero de cuidados generales, farmacéutico, fisioterapeuta, guía de montaña y agente inmobiliario.

Reconocido el título, queda el paso que en España nadie se salta: la colegiación en el colegio profesional que corresponda.

La homologación sigue existiendo, pero para otros casos

El Real Decreto 889/2022 mantiene una lista cerrada de títulos homologables, agrupada en tres bloques.

Sanidad: dentista, dietista-nutricionista, enfermero, farmacéutico, fisioterapeuta, logopeda, médico, óptico-optometrista, podólogo, psicólogo general sanitario, terapeuta ocupacional y veterinario. Técnicas: arquitecto, arquitecto técnico y las distintas ingenierías, superiores y técnicas. Sociales: maestro de infantil, maestro de primaria y profesor de secundaria y formación profesional.

Abogado y procurador de los tribunales están expresamente fuera de la homologación. Tienen su propia vía, y para un italiano es la más interesante de todas.

Los números: la solicitud va solo por vía electrónica, a través del portal Valida-TE del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades; la tasa 790, código 107, es de 166,50 euros; y el artículo 18.3 obliga a dictar y notificar la resolución en un máximo de seis meses desde que la solicitud entra en el registro electrónico. Pasados esos seis meses sin notificación, el silencio es negativo. Instruye la Oficina Nacional de Reconocimiento de Cualificaciones Profesionales, en el Paseo de la Castellana 162 de Madrid.

La equivalencia sirve para oposiciones y para seguir estudiando

Es el trámite que buscan quienes no van a ejercer una profesión regulada: el que quiere presentarse a una oposición, matricularse en un máster español o acreditar un nivel ante un empleador privado.

Para pedir la equivalencia a Grado, el título italiano tiene que ser oficial en Italia, corresponder a una formación mínima de tres años a tiempo completo o 180 créditos ECTS y dar acceso a estudios de máster. Para la equivalencia a Máster, un año a tiempo completo o 60 créditos ECTS y acceso al doctorado. El doctorado no pasa por el ministerio: lo reconocen directamente las universidades españolas.

La tasa es la misma, 166,50 euros, y el certificado surte efectos académicos y administrativos en todo el territorio nacional desde la fecha en que se concede. Efectos profesionales, ninguno.

Los papeles: sin apostilla, con traducción

Aquí Italia juega con ventaja. La regla general obliga a legalizar los documentos originales por vía diplomática o mediante la apostilla del Convenio de La Haya, pero el ministerio deja escrito que ese requisito no se exige a los documentos expedidos por las autoridades de los Estados miembros de la Unión Europea, los firmantes del Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo y Suiza.

Un título expedido por una universidad italiana no necesita apostilla. Sí necesita, cuando proceda, traducción oficial al castellano.

El otro documento que ahorra trabajo es el Suplemento Europeo al Título, el mismo que en Italia se emite como Diploma Supplement. Recoge la duración de los estudios, las asignaturas y las horas o créditos, que es exactamente lo que la administración española pide en la certificación académica.

El abogado italiano tiene su propia puerta

El Real Decreto 936/2001 traspone la Directiva 98/5/CE y regula el ejercicio permanente en España de la abogacía con título obtenido en otro Estado miembro. El avvocato italiano se inscribe en el Colegio de Abogados del lugar donde tenga su domicilio profesional principal, aportando la certificación de inscripción ante la autoridad competente italiana, expedida dentro de los tres meses anteriores.

La Junta de Gobierno del colegio tiene dos meses para decidir. Si no lo hace, la inscripción se entiende admitida. Con el título de origen, el abogado inscrito ejerce las mismas actividades que un colegiado español y puede asesorar en derecho italiano, derecho de la Unión, derecho internacional y derecho español.

Después de tres años de ejercicio efectivo y regular en derecho español, puede pedir la colegiación plena como abogado sin prueba de aptitud y sin tramitar el reconocimiento del título. El colegio resuelve en tres meses y puede convocar una entrevista si la actividad acreditada le parece corta.

Bachillerato y formación profesional van por otro ministerio

Los títulos no universitarios (ESO, bachillerato, formación profesional, enseñanzas artísticas y deportivas) no los toca el Ministerio de Ciencia. Los tramita la Subdirección General de Ordenación Académica del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, con su propio procedimiento electrónico.

En sentido contrario: título español en Italia

Para el reconocimiento académico de un título extranjero en Italia, el punto de información es el CIMEA, el centro ENIC-NARIC italiano. Para ejercer una profesión regulada, la solicitud va al ministerio competente por materia, aplicando las mismas Directivas 2005/36/CE y 2013/55/UE. Para la abogacía, el interlocutor es el Ministero della Giustizia.

Si tienes dudas, Riondato & Partners está aquí para ayudarte

Llevamos más de 45 años trabajando entre Italia y España, en expedientes donde un título vale en un país y hay que hacerlo valer en el otro, con dos administraciones que no se hablan entre ellas. Si estás decidiendo por qué puerta entrar, escríbenos: repasamos contigo el procedimiento que corresponde a tu título antes de que pagues la tasa equivocada.

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